
Hoy hace exactamente 4 meses y 12 días, casi me desmayo mientras sentada en el consultorio médico frente al Doctor le escuche decir, “Usted tiene cáncer”. Mi mente se nublo y de repente deje de respirar a medida que las lágrimas recorrían mi rostro. Aun hoy mucho de ese día esta borroso en mi mente. Lo único que recuerdo de ese día es haber escuchado “es cáncer”, y yo llamando a mi hermano mayor y mejor amiga para decirles lo que acababan de notificarme. Eso fue lo último que esperaba escuchar al doctor decir y eso cambió mi vida totalmente.
Después de múltiples exámenes exhaustivos y consultar varias opiniones. Decidimos, y digo decidimos porque no creo que estaba yo en mi total control para tomar cualquier decisión a solas, mi hermano, mi mejor amiga quien es médico, el cirujano y yo en lo que cabe decidimos en llevar a cabo la cirugía a la mayor brevedad para así evitar cualquier posibilidad de que el cáncer se extendiera. Luego de la operación el día 20 de agosto del 2008, la cual resulto optima, siguió un siclo de seis quimioterapias cada 21 días, las cuales no fueron nada divertidas. Sin embargo, resulte ser una de las afortunadas en tener efectos secundarios mínimos en comparación con otros pacientes que llevan a cabo el mismo tratamiento.
Para mi cada día es un recordatorio de lo que he aprendido del cáncer: Las únicas cosas que realmente importan en la vida son mi Fe, mi familia y los amigos verdaderos
Y como dice Lance Armstrong en su propaganda “¿Cáncer, Me recuerdas? Tú me hiciste ser quien soy hoy día!” Esta frase realmente me llego muy dentro. El cáncer me hizo ser quien soy hoy día. Por eso celebro y celebrare tener vida por el resto que me quede. Y entre las múltiples lecciones que he aprendido del cáncer están las siguientes:
- He aprendido que mi enfermedad puso al descubierto muchos amigos, los cuales jamás pensé que tenía. He recibido más de 250 emails, múltiples tarjetas y muchas plegariass dándome apoyo que vinieron de personas maravillosas y hasta de personas que no conozco en persona. Fue maravillo y me emocione mucho con todo el amor, las demostraciones de Fe y apoyo recibido
- He aprendido que en la vida no hay chance para “volver a hacer las cosas” o “repetirlas” si no salen de forma correcta, así que trato de vivir al máximo cada día y hacer las cosas bien desde un primer instante.
- Volví a aprender y darme cuenta de lo maravillosa que es mi familia en especial mis viejos y hermanos, ya que me apoyaron en los momentos más difíciles.
- Aprendí que es casi imposible tener cualquier tipo de dignidad vestida para ir a una cirugía y que no me gustan los hospitales o clínicas. Y mucho menos las inyecciones!
- Aprendí que el amor verdadero es, no lo que llaman amor, lo que vemos en las películas o novelas, sino que es mi familia o verdaderos amigos diciéndome que me veo de maravillas, aun cuando sé que estoy pálida, delgada, enferma, vomitando o demasiado débil para poder hacer cualquier cosa por mi misma.
- Aprendí que estaba bien sentir miedo, rabia y a aceptar que no siempre todo es perfecto o sale como yo quiero y cuando yo quiero.
- Aprendí que Dios siempre contesta mis plegarias. Que los rezos y plegarias aunados a mi Fe pueden cambiar cualquier cosa!
- Aprendí que la frase: “ Hey, Cáncer!, Me recuerdas? es solo eso porque: Mi familia, mis amigos y yo te hemos dado una paliza y seguimos venciéndote con nuestra Fe y plegarias.”
Cada mañana cuando despierto veo la cicatriz que me recuerda que tuve cáncer. Y que después de la operación y quimioterapias me declare LIBRE DE CANCER, aun cuando imagino seguiré en control médico de por vida. El tener cáncer ha cambiado mi vida en formas inimaginables y difíciles de predecir. Y cada día me recuerda la lección aprendida que: “Las cosas que realmente importan en la vida son simplemente… mi Fe, mi familia y mis verdaderos amigos”.






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